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Agricultores Orgánicos Comparten Secretos de la Agricultura Sin Herbicidas

La guerra entre las malezas y el cultivo de alimentos es antigua en la agricultura, un conflicto que los agricultores orgánicos solucionan a través de conocimiento, experiencia y creatividad.

Un nuevo estudio, desarrollado por investigadores de Cornell University, descubrió que los agricultores orgánicos exitosos hacen uso de un rango de técnicas de combate a las malezas para así mantener sus plantaciones limpias y productivas; eso incluye la rotación de cultivos, cultivos intercalados y arar los campos antes que las malezas estén listas para establecer las semillas.

Agricultores reportaron que, con el pasar del tiempo, el uso consistente de técnicas orgánicas lleva a una disminución constante de las malezas, a un suelo más sano y cosechas de más suceso – un contraste al agotamiento de suelo y súper-hierbas mutantes, resultado del uso crónico de herbicidas químicos.

Investigadores Brian P. Baker y Charles L. Mohler encuestaron y entrevistaron agricultores orgánicos respectados, que operan un gran rango de sistemas agrícolas en la área de Nueva York. Los agricultores acumulan una media de 24 años de experiencia, y sus haciendas varían de 2,600 a 4 acres.

Eses agricultores confirmaron que el control orgánico de las malezas es mucho más complejo y matizada que el uso de un herbicida, y requiere conocimiento detallado de las malezas y de los ciclos de vida de los cultivos, así como un entendimiento profundo de la interacción del clima regional, suelo y estaciones.

El estudio muestra que, al ir ganando experiencia, los agricultores tendieron a emplear rotaciones de cultivo más elaborados. Ellos usan rotaciones de cultivo para interrumpir los ciclos de vida de las malezas, y cultivos de cobertura desplegados para amenizar o competir entre las propias hierbas.

Algunos cultivos comerciales, como el género Brassica, realizan una doble función mediante la secreción de sustancias alelopáticas que inhiben el crecimiento de malezas.

La labranza durante el clima húmedo puede compactar el suelo, dando ventaja a algunas hierbas, y el clima fresco y húmedo permite que las hierbas malas desarraigadas se recuperen y se regeneren.

El cultivo demasiado profundo puede traer semillas de malezas a la superficie o causar erosión, y se debe tener cuidado para no dañar las raíces de los cultivos.

Sobre la fertilización, los agricultores informaron que su exceso puede beneficiar más las malezas que los cultivos, y señaló que el uso de estiércol puede ser una fuente de las semillas de las malezas – un error común de los novatos. Compostaje mata a fondo las semillas de las malezas, pero el beneficio puede perderse si se deja que las malezas siembren al redor de las pilas de compostaje.

El raleo a mano con una pala o azada, podría ser desplegado para las plantas perennes nocivas, tales como el cadillo o el ajo silvestre. Y en casos de infestaciones graves, algunos agricultores relataron arar bajo cultivos comerciales, o la cosecha prematura de cultivos de alimentos como forraje, como forma de evitar que las malezas se conviertan en atrincherado.

Otras estrategias de combate a las malezas incluyen usar trasplantes en lugar de cultivos de siembra directa, sofocando las malezas con paja o mantillo plástico, e incluso explotar las plagas con llamas escardadoras.

Mientras los investigadores encontraron los agricultores usando una variedad de estrategias de control de las malezas, ellos confirmaron que experiencia, tiempo y la ubicación son llave para usar esas técnicas con éxito, impidiendo una simple prescripción ¨paso-a-paso¨ para los agricultores.

Fuente: Maria Gaura – OFRF http://www.ofrf.org/news/weeds-your-way-–-organic-farmers-share-secrets-herbicide-free-farming